ESCRIBANO MONACAL

ESCRIBANO MONACAL
UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

sábado, 25 de febrero de 2012

LAS SACERDOTISAS VESTALES


Se llamaban así las dedicadas en la antigua Roma al culto de Vesta y eran solamente seis. Esta se consideraba la diosa del fuego y la protectora de Roma.

Algunos autores, como Plutarco, afirmaron que la institución fue fundada por el rey Numa Pompilio en el siglo VII AC.

Se reclutaban a partir de los 6 años entre familias muy conocidas de Roma.

La leyenda dice que Rhea Silvia, la madre de los famosos Rómulo y Remo, fue sacerdotisa vestal. Como rompió sus votos, se cree que fue arrojada al Tíber.

Su servicio duraba 30 años, durante los cuales tenían que permanecer vírgenes. Se dividía en 10 años para aprender, otros 10 para trabajar y otros 10 para enseñar a las siguientes. Transcurrido este plazo podían casarse, aunque, por lo general, ya no lo hacían.

Como distintivo solían llevar un velo en la cabeza y una lámpara encendida en las manos. Su atuendo consistía en una túnica de lino muy fino con una orla de púrpura y una cinta en el pelo.

Gozaban de muchos más privilegios y honores que muchos ciudadanos y podían disponer de sus bienes y testar. También solían ser invitadas a los banquetes de los ciudadanos ricos y, además, se les reservaban las mejores localidades en los espectáculos públicos.

Vivían en un palacio llamado Atrium Vestae, situado al este del Foro Romano, rodeadas de todo tipo de lujos y muchas habitaciones

Aún así, parece ser que, en un principio, sólo se tomaban niñas de la aristocracia, pero luego se pudo disponer de niñas de cualquier ciudadano que viviera en Roma. Lo cierto es que, como si la elegían era obligatorio que fuera para allá, muchas familias nobles usaron todo tipo de argucias y movilizaron a todos sus contactos para que no se las llevaran.

Su principal actividad era vigilar que permaneciera siempre encendido el fuego sagrado. En caso de que se apagara en cualquier momento, la que estuviera de vigilancia en ese momento, solía ser azotada. Los romanos creían que ese era el fuego de la vida y de él dependían todos los ciudadanos.

También custodiaban documentos importantes del Estado y reliquias de particulares. Un ejemplo de ello, fue el famoso testamento de Marco Antonio, que estaba allí custodiado y que Augusto se hizo con él y levantó tanto escándalo.

Todas las mañanas, una de ellas se dedicaba a purificar la tierra del templo, echando sobre ella agua tomada de la fuente de la ninfa Egeria.

La Vestalia fue un festival muy popular, que se celebraba todos los años entre el 7 y el 15 de junio. Era el único momento donde las matronas de Roma podían acceder a su templo circular. También se confeccionaban unas ofrendas y se hacía una procesión, donde las matronas desfilaban descalzas tras la imagen, cantando sus alabanzas a la diosa.

La vestal máxima podía asistir a las reuniones del Colegio de Pontífices y participar en ellas.

Cada año, a primeros de marzo, que es cuando empezaba el año en Roma, se renovaba el fuego, haciendo arder unos palillos a base de la luz del Sol.

Otro de sus deberes era permanecer virgen hasta el final de su servicio. Si demostraban que ya no lo era, podía ser condenada a muerte e, incluso, ser enterrada viva.

Tarpeia fue una vestal que traicionó sus votos por simple codicia. Los sabinos le prometieron que la recompensarían si les abría las puertas de Roma. Cuando lo hizo, se la llevaron por delante y la mataron, atacando la ciudad. Al final de la lucha, los romanos encontraron su cadáver y lo lanzaron desde la roca más alta a la que luego dieron su nombre. Desde entonces, se utilizó para arrojar desde allí a los traidores.

Fueron disueltas por el emperador Teodosio el grande en el 394 DC.

4 comentarios:

  1. No sabía que a las vestales fueran reclutadas a la fuerza. ¿Así es como esperaban qué hicieran bien su labor?

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  2. Bueno, a mi me parece que, para una persona de la nobleza, quizás no fuera una dedicación muy atractiva, pero para una persona de clase media, me parece que era un chollo.

    Por otra parte, seguramente, las familias nobles no querrían que sus hijas se dedicaran a ésto y, sin embargo, tendrían ya proyectadas las bodas de estas chicas a la fuerza, con otras personas de su misma clase social y así ampliar su poderío.

    Saludos.

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  3. Me parece un texto muy interesante, y una buena opción para que la comunidad sacerdotal pudiera guardar el voto de castidad, ya que se trataba de algo temporal, quizás la iglesia católica hubiera debido estudiar más a fondo esta costumbre pagana y evitar así muchas tentaciones futuras.

    Saludos compañero.

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  4. Pues a mi no me parece tan buena idea, porque estas mujeres tenían que ejercer ese oficio hasta los 40 años, más o menos, y se perderían lo mejor de la vida, por muy respetadas que estuvieran entre los romanos.
    De hecho, se sabe que muchas se quedaron allí, porque ya no sabrían qué hacer en otra parte.

    Saludos.

    Aliado.

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