ESCRIBANO MONACAL

ESCRIBANO MONACAL
UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

sábado, 15 de septiembre de 2012

VÍCTIMAS POCO CONOCIDAS DE LA GUERRA CIVIL (10)




Aunque en nuestra pasada Guerra Civil se asesinó mucha gente, la muerte de este nuevo personaje está muy relacionada con la de la entrada anterior, el general Batet.
            El personaje de esta entrada se llamaba Miguel Campins y Aura y nació en Alcoy (Alicante) el 18/03/1880.
            Esta vez no he puesto la foto del personaje, porque, de momento, no he podido encontrar ninguna.
            Su padre también fue militar y, tanto su madre como su hermano menor, murieron cuando él sólo tenía 5 años, a causa de una de las típicas epidemias de cólera que, por esa época, llenaban España de cadáveres.
            Su padre pidió volver a prestar servicio en Cuba y, al volver, se quedó en casa de sus tíos, para preparar su ingreso en la academia de Infantería, de Toledo, a la que accede con muy buena puntuación, en 1898.
            Con la guerra, hubo mucha demanda de oficiales y él fue destinado prematuramente a un regimiento en Figueras.
            En 1903 ascendió y lo trasladaron a otro regimiento en Barcelona.
            Posteriormente, estuvo destinado dos años en Canarias, de donde volvió a la Península para realizar las pruebas de ingreso para la Escuela Superior de Guerra.
            Estuvo haciendo sus prácticas en un regimiento de caballería en Ceuta y de ahí le dieron, en 1911, el mando del 1º Escuadrón del regimiento de Caballería de Alcántara.
            Entre 1911 y 1915 estuvo en la guerra del Rif, donde es condecorado en varias ocasiones. Luego pasó a la Capitanía general de Melilla, donde se ocupó de trabajos burocráticos.
            En 1915 asciende a comandante y es destinado a su villa natal de Alcoy, donde se casa.
            En 1918 es destinado a Oviedo y es donde conoce al también comandante Franco, con el que tendrá mucha amistad.
            Con la llegada de los nuevos ascensos, se aceleran los traslados. En 1921, ya teniente coronel, es destinado a Lérida y en agosto del mismo año, se le envía a un regimiento en Almería.
            Tras las noticias del Desastre de Annual, se ordena que su unidad mande un batallón a Melilla. El jefe de este batallón fallece y Campins se presenta voluntario para ir en su lugar.
            En 1922, al mando de su batallón y a las órdenes del general González de Lara, consigue varias victorias, reconquistando algunas plazas. Recibe muchas felicitaciones y, de vuelta en Almería, le espera un enviado del rey, que le llevará a presencia de éste en Madrid.
En diciembre del mismo año, el regimiento de Campins, la Legión de Millán Astray y Franco y el grupo de Regulares nº 3 de Ceuta, mandado por González Tablas y Mola, reciben una medalla militar colectiva de manos del rey.
            Es elegido para hacer un curso de Aeronáutica, en Cuatro Vientos, junto con Mola. No llega a tener el título de piloto, pero sí el de observador aéreo. Realmente, lo que estaban buscando eran mandos de reconocido prestigio en el Ejército para gobernar las bases aéreas, pues no consideraban a los pilotos como adecuados para esas tareas.
Luego es trasladado al batallón de montaña de Ronda, siendo nombrado comandante militar de esa ciudad.
            Entre 1924 y 1926 participa en varias acciones en la guerra de África, incluido el desembarco de Alhucemas y, en ese último año, es ascendido a coronel.
            Acabada la guerra es nombrado para la comisión encargada de organizar la academia general militar, que preside su amigo, Francisco Franco. También recibe la Legión de honor francesa, por su participación en el desembarco.
            La Academia arranca en 1927, siendo Franco su primer director y Campins, su subdirector y jefe de estudios.
            En 1930, con motivo de la Sublevación de Jaca, Campins desplegó sus cadetes para oponer resistencia a los sublevados. No tuvieron que entrar en acción, pero fueron felicitados por la maniobra.
            En 1931, con la llegada de la II República, se disuelve la Academia y es destinado a la Brigada de Montaña, en Gerona, y allí empieza a escribir su libro sobre la Academia.
            La Ley de Azaña de 1933 le afecta, pues no tiene en cuenta muchos ascensos ganados por méritos de guerra. Poco más tarde, se le respeta su puesto en el escalafón y se le destina en un regimiento de Infantería en Zaragoza.
            En 1936, a pesar del triunfo del Frente Popular y la vuelta de Azaña, es ascendido a general de brigada, concediéndole el mando de la 3ª brigada de Infantería, en Granada, y nombrándole comandante militar de esa plaza.
            Con la llegada del 18/07/1936 duda entre un bando y otro. Se decide por los sublevados, pero no está muy convencido. Proclama, con fecha 20/07 el bando de guerra, destituyendo al gobernador civil y poniendo en su lugar al tristemente famoso comandante Valdés. Este mantiene, desde un principio agrias discusiones con nuestro personaje, por lo que se decide a denunciarlo a Queipo de Llano, el cual aprovecha para detenerle, pues ya le tenía en el “punto de mira” desde que se negó al principio a obedecer sus órdenes sobre declarar el estado de guerra.
            Campins esta vez obedeció la orden de arresto y dejó el mando a su subordinado, el coronel Basilio León Maestre.
            El 04/08 es traslado por vía aérea a Sevilla, donde se le forma un Consejo de Guerra sumarísimo, para acelerar la sentencia, y es condenado a muerte el 14/08. Ciertos autores dicen que preparó él mismo su defensa, pues ya había sido juez militar en alguno de sus destinos.
            Aquí podemos ver claramente su relación con la entrada anterior. Franco pidió personalmente a Queipo clemencia para su amigo Campins, pero “el virrey de Andalucía” no quiso escucharle. Por eso, luego se vengó Franco no atendiendo a la petición que le hizo Queipo en el caso del general Batet.
            El 16/08 a las 06,30 de la mañana, el general Campins fue fusilado públicamente junto a las murallas del barrio de la Macarena, justo enfrente del actual Parlamento andaluz.
            Se dice que algunos obreros que se dirigían en tranvía a esa hora a su trabajo, fueron testigos del hecho.
           
           

2 comentarios:

  1. Desgraciada e inexplicablemente no se encuetra por Internet ninguna fotografía del general Miguel Campins Aura. Si alguien conoce alguna web donde encontrar algún documento fotográfico de éste militar, le agradecería me lo comentase.

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    1. Soy el nieto del General Campins, si quiere le puedo mandar una foto de mi abuelo, para cualquier consulta o informacion mi correo es esmasolana1@gmail.com

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