ESCRIBANO MONACAL

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UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

domingo, 29 de septiembre de 2013

EL DUELO DEL MARQUÉS DE PICKMAN



El marquesado de Pickman fue un título otorgado, en 1873,  por vez primera por el rey Amadeo I de Saboya al industrial y comerciante británico, Charles Pickman Jones.
            Este industrial había llegado de muy joven a Sevilla y, tras la desamortización de Mendizábal, alquiló el antiguo convento de  cartujos de Santa María de las Cuevas, instalando en él una fábrica de cerámica. Así continuaba con la misma actividad que había iniciado su padre en Londres.
            Esta fábrica de cerámica llegó a hacerse muy famosa y hoy en día todos la conocemos como “La Cartuja de Sevilla”.
            Como el negocio fue viento en popa, llegó a exportar sus productos a muchos países y a ser muy bien recibido en varias cortes europeas. Llegando a ser elegido vicepresidente de la Academia nacional agrícola, manufacturera y comercial de París.
            De su matrimonio con su prima, María Josefa Pickman y Martínez de la Vega, nació una única hija, Enriqueta Pickman y Pickman, la cual heredó el título.
            Enriqueta casó con un cordobés de familia aristocrática venida a menos, Rafael de León y Primo de Rivera. A este personaje de apellido tan conocido le voy a dedicar esta entrada.
            El marqués consorte gozaba de muchas amistades en Sevilla, pues era muy dado a las continuas fiestas y a gastar sin límites. También, según parece, era muy generoso con sus amigos. Así, en algunas ocasiones, había pasado ciertos apuros económicos, a pesar de poder disponer de la gran fortuna que había heredado su esposa.
            Aunque parezca mentira, parece ser que el noble pidió un préstamo a un capitán de la Guardia Civil, llamado Vicente García de Paredes. Éste fue diciendo por ahí que se iba a cobrar la deuda teniendo relaciones sexuales con la marquesa, y eso, lógicamente, llegó a oídos de su marido.
            Así que, una tarde, el marqués fue a buscarlo y lo encontró en el teatro Cervantes de Sevilla, y allí le dio una bofetada delante de todos los presentes.
En aquella época, eso era algo que  no se podía consentir, y menos para un militar, así que, inmediatamente, el capitán se buscó sus padrinos. A esto, el marqués respondió nombrando los suyos.
Sus representantes buscaron la forma de evitar el duelo, intentando llegar a un acuerdo pacífico, pero no pudo ser.
El duelo se concretó en la llamada “Hacienda del Rosario”, el 10 de octubre de 1904. A una hora tan extraña para un duelo, como las 4 de la tarde, comenzaron a llegar los duelistas y sus padrinos. Como los duelos estaban severamente prohibidos por la Ley y por la Iglesia, solían realizarse al amanecer o al anochecer, para que no hubiera testigos del hecho, ni problemas con la fuerza pública.
Se menciona en la prensa de la época, algo muy poco habitual, pues no se comentaban directamente estos hechos, que los padrinos del marqués fueron los señores Goyena y Cagigas, mientras que los del capitán fueron el comandante de infantería Sr. Perales y el de su mismo cuerpo, Sr. Vivar. Ambos acudieron con sus médicos respectivos. Todo se hizo respetando las normas del famoso manual del marqués de Cabriñana.
Se había pactado que la distancia máxima entre los dos duelistas sería de 25 pasos, pero ellos optaron por distanciarse sólo a 15 pasos, con lo cual, se aseguraban mucho más la puntería.
La primera tirada acabó con los dos duelistas ilesos y se dio paso a una segunda, donde, a pesar de que el marqués disparó pocos segundos antes que su oponente, fue alcanzado por el militar, cayendo al suelo, ya cadáver.
Los médicos lo encontraron tumbado entre los surcos del suelo, con los brazos en cruz y echando abundante sangre por la boca.
Los padrinos del marqués tuvieron que ir al Juzgado de Guardia, para dar parte del hecho y el juez se presentó al caer la tarde, para realizar el acto de levantamiento del cadáver. El forense pudo comprobar que la bala le había entrada por la axila derecha en dirección al corazón.
En aquella época era muy común que los duelistas llevaran en su bolsillo una carta, indicando que la razón de su muerte era el suicidio, para exculpar de su muerte a su contrincante.
Como siempre fue muy popular, su cadáver fue velado en su domicilio y en su entierro participó una gran multitud. Incluso, muchos comercios permanecieron cerrados en señal de duelo.
El problema vino cuando el cuerpo era trasladado al cementerio católico, donde estaba el panteón familiar. Al llegar allí la comitiva, les comunicaron que el cardenal-arzobispo de Sevilla, Marcelo Spínola, había prohibido sepultarle en un cementerio católico, por morir en un duelo, así que tendrían que hacerlo en el cementerio civil, también llamado de “disidentes”.
Los cerca de 4.000 asistentes al sepelio se mostraron muy indignados por esta decisión. Así, se montó un buen jaleo y consiguieron entrar al asalto dentro del cementerio, para depositar el cadáver dentro del panteón familiar. Con lo cual, se formó un gran escándalo en la ciudad.
Esto provocó que la Iglesia denunciara estos hechos a las autoridades civiles, las cuales ordenaron, ese mismo día, que los restos del marqués fueran sacados del camposanto para enterrarlo en el cementerio civil.
A pesar de que su caso estaba perfectamente indicado en el Código Penal de la época, como se trataba de un personaje tan importante, este incidente llegó nada menos que a las Cortes, no olvidemos que había sido diputado anteriormente. El propio ministro de la Gobernación, Sánchez Guerra, tuvo que intervenir en la discusión.
El juez de instrucción, muy presionado por la opinión pública, ordenó la detención inmediata del capitán García de Paredes, el cual compareció voluntariamente ante el juzgado.
El cardenal Spínola, que se hallaba de visita en Jerez de la Frontera, volvió, fuertemente protegido, a su sede de Sevilla.
El Gobierno defendió la actitud del militar, al aceptar el duelo, a pesar de lo dispuesto en el Código Penal, por pertenecer a un Cuerpo militar. Es posible que lo hicieran por temor a la reacción del resto del Ejército, pues las relaciones entre ambas instituciones, en aquel momento, no eran muy buenas. No olvidemos que, al año siguiente, tuvo lugar el conocido incidente contra la revista satírica Cu-cut, donde varios militares asaltaron y destrozaron los locales de esta publicación. Eso le costó el puesto al presidente del Gobierno, Montero Ríos y, más tarde, se le otorgó a los tribunales militares la potestad de  juzgar a los civiles por las ofensas realizadas contra sus miembros.
Eran muy habituales los duelos entre militares, por discusiones en actos de servicio. Muchas de estas discusiones habían surgido durante las guerras coloniales de Cuba y Filipinas.
También hubo otros famosos duelos entre civiles y militares. Uno de los más conocidos es el del ministro de Marina, almirante Beránger, contra el periodista Augusto Suárez de Figueroa. Para poder participar el duelo, el ministro dimitió previamente de su cargo.
Otros duelos acabaron peor, no por las balas cruzadas en el mismo, sino por sus consecuencias penales.
Quizás, el duelo más famoso fue el del duque de Montpensier, cuñado de Isabel II por haberse casado con su hermana, Luisa Fernanda,, y D. Enrique de Borbón, duque de Sevilla, también cuñado de Isabel II, por ser hermano de su marido, Francisco de Asís. Fue realizado en el actual barrio de Carabanchel, en Madrid, en 1870. La muerte del segundo contrincante, hizo que Montpensier perdiera todas sus esperanzas para poder acceder al trono de España.
Como se presumía, el sumario contra el capitán García de Paredes fue sobreseído. Seguro que al juez le llegó alguna indicación del Gobierno de entonces.
Esta decisión trajo también la destitución, por el gobierno de Maura, del gobernador civil de Sevilla, bajo la acusación de no haber actuado a tiempo, impidiendo ese duelo, y la posterior dimisión del alcalde de Sevilla.
En España, desde la época de los Reyes Católicos ya se dictaron normas contra los duelos, pues se producían muchas muertes.
En 1716, el rey Felipe V dictó una ley expresamente dedicada a prohibir los duelos, la cual fue confirmada y ampliada por lo siguientes soberanos.
Ya figuró en el Código Penal de 1805 y en los sucesivos, castigando a los contrincantes con pena de destierro. Las penas serían de arresto mayor, si del suelo salieran ilesos ambos contrincantes. Prisión menor, en el caso de que se produjeran lesiones leves y prisión mayor, si se producía la muerte de uno de ellos. A los padrinos, se les consideraba cómplices del hecho y se les castigaría con idénticas penas.
A fines del siglo XIX se crearon en Europa sociedades o ligas antiduelistas, para intentar erradicar esta costumbre. Ya en el siglo XX, prácticamente, no se dio casi ningún duelo, por considerarse una práctica ya anticuada.

9 comentarios:

  1. El caso es que al final las autoridades meten mano hacia sus intereses, algo que sigue pasando hoy en día.

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    1. Enteramente de acuerdo contigo, Rubén. Aliado, ni por lo más remoto me hubiera imaginado la relación de esta historia que nos has contado con una de mis cerámicas favoritas. ¿Quedan en nuestros días descendientes de Pickman?

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    2. Perdona, pero había olvidado contestarte. El actual marqués de Pickman, título que fue otorgado por el rey Amadeo I de Saboya, es Carlos de Vasconcellos y Pickman.

      Saludos.

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    1. Muchas gracias por haberlo leído y por su comentario.
      Saludos.

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  3. Los datos del artículo no son correctos. la Marquesa de Pickman Dª Rosario Gutierrez de Salas,casada con Ricardo Pickman tuvieron una hija María que era prima hermana de mi abuelo ya que su madre y mi abuela eran hermanas.Por ello mi abuela llamó a su hijo Ricardo y motivo por el que mi hijo se llama Ricardo. Fue María la que se casó con Rafaél de León.
    Le ruego lo rectifique para no crear confusión.
    Un saludo

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  4. también le informo que del matrimonio de Charles Pickman Jones, primer marquéz, y Mª Josefa Pickman y Martinez de la Vega nació Ricardo PIckman y Pickman y no Enriqueta, (la primera vez que lo leo, no entiendo de donde saca este dato erróneo) que fué el que casó con Rosario Gutierrez de Salas.
    Ruego también rectifique este apartado para evitar confusión.

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  5. Para su aclaración, a continuación tiene una relación de los Marqueses de Pickman.

    I .- Guillermo Pickman Hicks. Nació a finales del siglo XVIII en Londres, que dió origen a la saga sevillana Pickman, que llegó primero a Cádiz para extender el negocio de loza que su familia tenía en Liverpool. Casado en Cádiz en 1817 y después se trasladó a Sevilla donde murió sólo tres años más tarde. Le sucede su hermanastro

    II .- Ricardo Pickman. Casado con Susana Jones

    III .- Carlos Pickman Jones. Nació en Londres el 4 Mar, 1909 y falleció en Sevilla el 4 de Jul. 1883 . I Marqués de Pickman, concedido por Amadeo I de Saboya, ratificado por las Cortes Generales de la I Republica el 11 Feb. 1837, como impulsor de la cerámica sevillana. Arrendó el convento de Cartujos de Santa María de las Cuevas y puso un negocio de fábrica de ceramica, llamada “La Cartuja de Sevilla”. Casado con su prima María Josefa Pickman y Martínez de la Vega.

    IV .- Ricardo Pickman y Pickman, II Marqués de Pickman. Nació en 1837 d y falleció en 1898.Casado con Rosario Gutiérrez de Salas y Ortiz Macarelli

    V .- María (de las Cuevas) de Pickman y Gutiérrez de Salas. Bautizada en 1874 y fallecida en 1909. III Marquesa de Pickman . Casada con Rafael de León y Primo de Rivera, fallecido en 1904

    VI .- Guillermo Alejandro Pickman y Pickman, Nació en 1849 y falleció en 1933. IV Marqués de Pickman Casado con Teresa Pérez Grande, nacida en 1859

    VII .- Carlos Pickman Pérez .Nació en Sevilla el 14 Ago.,1888 donde falleció el 1 Sep.1971.V Marqués de Pickman. Casado con Antonia Carbonell y Lara, nacida en 1887

    VIII .- Maria Teresa Pickman Carbonell,. Nació en 1915 y falleció en 1993 . Casada con Antonio Jacinto Nunes de Vasconcelos Marqués , nacido en 1908

    IX .- Carlos Pickman de Vasconcello. Bautizado en 1949 .VI Marqués de Pickman

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    1. Estimada Sra. Fernández:

      He estado leyendo con mucho detenimiento los tres comentarios que me ha enviado. Al respecto, he de decirle que siento mucho que se haya molestado por uno de mis artículos, porque es la primera vez que me ocurre.
      Aunque ya han pasado casi tres años desde que escribí esta entrada en mi blog, recuerdo perfectamente que mi fuente principal para elaborar la misma fue un ejemplar de la ya desaparecida revista Historia 16.
      Aparte de ello, consulté varias páginas, para dar más detalles a mis lectores sobre esta familia, radicada en Sevilla.
      El problema es que otra de mis fuentes consultadas fue la conocida Wikipedia. Si consulta lo que dice esta página sobre la descendencia de Carlos Pickman Jones, habla sólo de una hija, llamada Enriqueta, como única heredera.
      Incluso, la nota 2 lleva al apartado de Referencias. Allí, tiene un enlace con la conocida página de Geneall. Cuando se entra en esta página, se puede ver que esta pareja tuvo tres hijas: Enriqueta, casada con Carlos Serra, que yo lo atribuí a un error y me fie más de lo que decía Wikipedia; Adelaida y Susana. No apareciendo por ninguna parte el nombre de Ricardo Pickman y Pickman.
      Sin embargo, si consulta la página Geneanet.org, podrá ver que aparecen los siguientes hijos de esta pareja: Ricardo, María, Guillermo, Enriqueta, Adelaida, Leopoldo y Susana. Ciertamente, esta página no la consulté en su momento y sí lo he hecho ahora.
      Efectivamente, si se consultan en Geneall los datos relativos a Ricardo Pickman y Pickman, se puede ver que se casó con Rosario Gutiérrez de Salas y Ortíz-Macarelli y tuvieron una única hija, María Pickman y Gutiérrez de Salas. Eso no lo consulté antes.
      Sobre esta última, he visto que en unas páginas figura un único matrimonio, con Rafael de León y Primo de Rivera. Mientras que, en otras, se cita un segundo, con Jenaro Parladé Heredia.
      Por supuesto, no tengo ninguna duda de que Vd. tiene toda la razón, ya que corresponden a miembros de su familia. Simplemente, le informo de dónde ha venido el error que ha aparecido en mi artículo y por el que le pido disculpas.
      Como habrá leído, en esta contestación, ya rectifico, indicando que Rafael de León y Primo de Rivera casó con María Pickman y Gutiérrez de Salas.
      Del mismo modo, siento las molestias causadas, pues, desde el comienzo de este blog, he intentado narrar los acontecimientos de la Historia de una forma amena, que atrajera al mayor público posible, y sin ánimo de molestar a nadie.
      Muchas gracias y saludos.

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