ESCRIBANO MONACAL

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UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

lunes, 14 de noviembre de 2016

LAWRENCE DE ARABIA, EL HÉROE DEL DESIERTO



En esta ocasión, voy a hablar de un personaje que, supongo, os sonará a todos. Más que otra cosa por aquella famosa película de David Lean, estrenada en 1962. En su reparto figuraban actores tan legendarios como Peter O’Toole, Omar Shariff, Anthony Quinn, Alec Guiness, etc.
Como siempre, empecemos por el principio. Nuestro personaje se llamaba Thomas Edward Lawrence y nació en 1888, en un pueblo de Gales.
Su familia era un poco extraña. Su padre, que estaba casado y tenía nada menos que 4 hijas. Se fugó con la institutriz de las niñas. De esta nueva unión, que no era un matrimonio, porque  su padre no se había divorciado, nacieron 5 varones, siendo Thomas el segundo de ellos.
Curiosamente, su padre aparece con el nombre de Thomas Chapman. Mientras que su madre, figura en algunos sitios como Sarah Maden; en otros como Junner y en otros como Lawrence.
No sé si sería porque esta unión no estaría bien vista por la sociedad victoriana del momento, lo cierto es que se pasaron 12 años cambiando continuamente de lugar de residencia. Al final, terminaron por asentarse definitivamente en Oxford.
Dicen que la  corta estatura de Lawrence,  1,66 m, podría ser debida a que de pequeño se rompió una pierna, la cual tardó mucho en curar. También a que durante ese tiempo enfermó de paperas.
Lo cierto es que tenía una apariencia de ser un joven bajito y cabezón. Además, solía tener una risita muy molesta. Lo cual, entre esa gente victoriana tan seria,  les hacía pensar que podría estar mal de la cabeza.
Este dato sobre su carácter  me recuerda al personaje de Mozart en la famosa película “Amadeus”.
Parece ser que el chico tampoco llevaba muy bien eso de ser hijo ilegítimo. Supongo que, por esa razón,  tendría que aguantar muchas bromas pesadas.
En 1907, se matriculó en el prestigioso Jesús College de la Universidad de Oxford. Allí conoció al profesor Hogarth, que le influyó mucho. Seguramente, por ello, se decidió por estudiar   Arqueología en Oriente Medio.
En 1909, recomendado por su profesor, realizó un viaje de prácticas. Desembarcó al norte del actual Israel. Desde allí fue hacia el norte, atravesando Líbano, Siria e Irak. Su principal objetivo era investigar sobre las fortalezas construidas por los cruzados en esos territorios.
Debía tratarse de un tipo con mucho valor, pues viajó completamente solo y sus únicas pertenencias eran una mochila, un reloj y unas cuantas libras. No hay que olvidar que a los bereberes no les gustaban nada los europeos y solían matar a los que se tropezaban con ellos.
En una ocasión,  un árabe le asaltó e intentó matarlo con su propia arma. Sin embargo, parece ser que no sabía que el arma de Lawrence tenía un seguro y por eso no pudo dispararle. Así que los árabes pensaron que se trataba de alguien protegido por Dios o algo por el estilo.
Se acostumbró al modo de vida de los árabes. Incluso, trabajó como cargador en los puertos y como jornalero en el campo.
En 1910, volvió a Oxford para terminar su carrera universitaria como graduado en Historia.
Posteriormente, su amigo Hogarth, le consiguió una beca para participar en unas excavaciones, en la orilla occidental del río Éufrates, donde se gestó la civilización hitita.
Allí pasó los siguientes cuatro años, salvo los meses de verano, cuando el sol abrasaba y no se podía excavar.
Ya por entonces decidió convertirse en un espía a favor de su país. Realmente, la propia excavación no era tal, sino una especie de estudio del terreno con fines militares.
En aquella época, esa zona pertenecía al Imperio Otomano, también llamado, por entonces, “el hombre enfermo de Europa”, porque llevaba muchos años en declive y había varias potencias europeas deseando quedarse con sus restos.
Evidentemente, a los británicos, les interesaba el control del Canal de Suez y también espiar lo que estaba ocurriendo en la otra orilla del Mar Rojo.
La expedición británica dijo estar interesada en estudiar el paso de los judíos por el desierto del Sinaí, en la época del Éxodo. Sin embargo, el objetivo principal era espiar las instalaciones militares que los turcos tenían en esa zona.
En principio, se esperaba que Turquía fuera neutral en la I Guerra Mundial. Sin embargo, siguiendo las instrucciones de los alemanes, atacaron al imperio Ruso, que era aliado de los británicos.
Por ese motivo, Lawrence, fue a El Cairo, para alistarse en el Ejército británico. Poco después, se le encargó montar una red de espionaje en la zona donde había estado trabajando.
Sin embargo, nuestro personaje, nunca fue un hombre al que le gustara trabajar en una oficina. Así que pronto se cansó de hacer mapas, informes y realizar entrevistas a personas para integrar su red de espionaje.
En 1915, murieron dos de sus hermanos en el frente europeo. Él no se resignaba a estar allí sin hacer nada para ganar la guerra.
En 1916, lo enviaron en una misión secreta en la actual Irak. El encargo consistía en sobornar a un alto oficial turco, encargado de asediar a las tropas británicas, para que dejara de hacerlo.
También debería sondear a las tribus bereberes, para ver si serían capaces de rebelarse contra sus opresores turcos. No tuvo suerte en ninguna de las dos gestiones y se volvió cabizbajo a su oficina.
Ese mismo año, se produjo la rebelión de un líder bereber, llamado Hussein. Naturalmente, lo enviaron allí y pudo ver que el rebelde era demasiado viejo para comandar unas tropas.
Sin embargo, tenía varios hijos que sí podrían hacerlo. Lawrence,  se decidió por apoyar a uno de ellos, llamado Faisal. Cabalgarían juntos durante dos años hasta vencer por completo a los turcos.
Para ganarse la amistad de los árabes, aprendió a montar en camello y, desde el principio, vistió a la usanza de esas tribus nómadas.
Al principio, eran un grupo demasiado pequeño. Sólo apto para el uso en la guerra de guerrillas. A base de conseguir varias victorias, lograron que el grupo se hiciera cada vez más numeroso.
Avanzando por el oeste de la Península Arábiga, pudieron llegar hasta Damasco. Volaron varias veces las vías del tren. No intentaron atacar los fuertes turcos, pues estaban en desventaja.
A principios de 1917, tomaron el puerto de Wejh, en el Mar Rojo. A mediados de ese año, consiguieron que se rindiera la importante ciudad de Aqaba.
Enseguida, surgieron suspicacias, por parte de los británicos, pues las tropas de Lawrence estaban demostrando que ellos sabían cómo vencer a los turcos.
Así que pasaron a ser el flanco derecho de las tropas británicas, cuyo comandante en jefe era el general Allenby.
En 1917, parece ser que nuestro personaje se confió demasiado, realizando una operación tras las líneas enemigas. Fue capturado en Deraa y, según escribió él mismo, fue torturado y sus captores se aprovecharon sexualmente de él. Parece ser que esto lo dejó algo trastornado.
En septiembre de 1918, el general Allenby, tenía a unos 250.000 hombres a sus órdenes. No obstante, los turcos, tenían unas fuerzas similares.
Sin embargo, el general británico, poseía la gran ventaja de que las tropas de Lawrence habían conseguido bloquear a miles de soldados turcos. Así que llegó a Damasco con una gran superioridad frente al enemigo y consiguió que esa ciudad se rindiera el 1 de octubre.
Desgraciadamente, en mayo de 1916, Francia y el Reino Unido, habían firmado en secreto el tratado Sykes-Picot. Por este documento, las dos potencias se habían dividido entre ellas el territorio de Oriente Medio y no iban a dejar que ninguna zona se independizara.
Faisal y Lawrence conocieron la existencia de ese tratado dos días después de haber conquistado Damasco. Nuestro personaje, del que ya desconfiaban los árabes, pidió ser cesado del cargo y regresar a Inglaterra.
A su vuelta al Reino Unido, intentó, sin éxito, que se anulara ese tratado y dejar a Francia fuera de ese territorio. Su propuesta fue dividirlo entre los tres hijos de Faisal.
Para presionar más al Gobierno, mandó un telegrama a Hussein, donde le indicaba que su padre, Faisal, debería de asistir, en 1919, a una conferencia de paz, que se celebraría
en París. Sin embargo, Francia, prohibió la entrada de Faisal en su territorio.
No obstante, Lawrence, consiguió que se le dejara entrar en el Reino Unido. Allí se reunieron también con Chaim Weizmann, un líder judío sionista. Parece ser que los británicos le prometieron a éste que cederían una zona de Palestina, para reconstruir el Estado de Israel. Cosa que tampoco habían cumplido.
La idea de Lawrence era que los judíos pudieran entrar sin problemas en Oriente Medio a cambio de prestar dinero a Faisal para edificar su nuevo Estado, en la actual Siria.
Lawrence veía a los franceses como un posible enemigo para el Reino Unido en Oriente Medio. Sin embargo, en Londres, lo que querían era tener sujetos a los bereberes, para poder explotar tranquilamente los yacimientos de petróleo de esa zona.
Así que a Faisal no le quedó otra que aceptar ese tratado, aunque le impediría la creación de su Estado árabe independiente.
Más adelante, Lawrence, quiso influir en la opinión pública británica a favor de la causa de los árabes, con una serie de cartas enviadas a diferentes periódicos.
Incluso, Winston Churchill, lo nombró consejero para asuntos árabes, pero tampoco consiguió nada. En 1921, lo nombró miembro de la delegación británica que se trasladó, en 1921, para asistir a la Conferencia de El Cairo.
En marzo de 1920, Faisal, se proclamó rey de Siria. Sin embargo, en julio, fue derrocado por los franceses.
En 1921, los británicos, le hicieron rey de Irak, que estaba bajo el dominio inglés. Supongo que lo harían para tenerle más controlado.
Su hermano, Abdullah, fue nombrado emir de Transjordania. Lo que hoy llamamos Jordania, que también estaba en manos británicas.
Por otra parte, Hussein, el amigo de Lawrence, fue depuesto como rey de Hejaz, lo que hoy llamamos Arabia Saudí, y, en su lugar colocaron a un miembro de otro linaje, Ibn Saud.
El resto de la vida de Lawrence es muy misterioso. Al terminar la guerra había obtenido el grado de coronel. Sin embargo, en 1922, se alistó, bajo un seudónimo, para ser piloto en la RAF, aguantando a todos los oficiales de menor graduación que él.
Cuando los periodistas se enteraron y publicaron lo que había hecho, le dieron de baja en el Ejército.
Lo suyo era una especie de flagelación. Así que no quería aceptar los trabajos que le ofrecían, porque, según su opinión, estaban demasiado bien pagados.
Así que, durante una temporada, se compró una moto y se dedicó a viajar por el campo.
En 1923, algunos amigos consiguieron que fuera readmitido en el Ejército, con otro seudónimo, y como soldado raso, para una unidad de tanques.
Luego, fue de nuevo admitido en la RAF y, durante unos diez años,  estuvo volando como piloto en esa unidad militar.
En 1926, publicó su obra más famosa, “Los siete pilares de la sabiduría”. Por lo visto, él mismo, tuvo que financiar su edición y publicación.
El 13/05/1935, sufrió un accidente que le llevó a la muerte. Sucedió en el sur de Inglaterra, cuando giró bruscamente su moto, para no atropellar a unos niños y salió despedido por encima del manillar. Sufrió un fuerte impacto en la cabeza, que le ocasionó su fallecimiento seis días después de ese percance.
Todavía, hoy en día, se sigue teorizando sobre la causa de su muerte. Por una parte, se dice que pudiera haberse debido a un suicidio. Entre las razones esgrimidas, se dice que él conocía muy bien esa carretera, por hallarse cerca de su casa de campo, situada en Dorset.
Por otra parte, algunos testigos dicen haber visto un coche negro, que se le atravesó en su camino e hizo que se saliera de la carretera. Incluso, se dice que ese vehículo pudiera pertenecer a los servicios de Inteligencia británicos.
Parece ser que su moto era muy rápida, pero no se cree que ese día fuera a gran velocidad, porque, a causa de que estaba cayendo un fuerte
aguacero, la visibilidad era muy reducida y los frenos de ese modelo no eran demasiado buenos.
Desde luego, me parece que, salvo sorpresa, nunca conoceremos lo que realmente ocurrió aquel día. Además, en aquella época, los motociclistas, no solían llevar casco y él tampoco lo llevaba.
Curiosamente, el doctor Hugh Cairns, que fue el médico que le atendió y llegó a ser uno de los primeros neurocirujanos de su país, hizo un estudio sobre el tema.
Más tarde, al realizar la autopsia, vio claramente que, Lawrence, de haber sobrevivido, hubiera quedado ciego y mudo.
Así que, durante unos años, realizó una investigación sobre la posibilidad de que los cascos disminuyeran  los daños producidos por los accidentes de moto.
Logró demostrar que, con el uso de los cascos,  las lesiones producidas por esos accidentes pasaban de ser graves a leves. De esa forma, en 1941, el Ejército dio la orden de que todos sus motoristas llevaran cascos, pues había tenido muchas bajas por ese motivo.
En 1949, cuando tuvo lugar el primero de los campeonatos de motociclismo, se obligó a todos los pilotos a llevar unos cascos homologados. Lo cierto es que antes habían llevado unos de cuero, parecidos a los que se usaban antiguamente en el futbol americano, pero se vio que eran demasiado frágiles para aguantar un impacto tan violento.

4 comentarios:

  1. Un tipo muy particular, se dice que practicaba la continencia sexual, que era homosexual y encima violado. Al parecer por su correspondencia, esto lo torturo hasta el final de su vida.
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    1. Efectivamente, en algunos sitios se hace mención a una posible homosexualidad, pero no hay nada claro. Así que, por eso mismo, tampoco lo he añadido al artículo.
      De todas formas, en aquella época, estaba muy mal visto. No hay más que ver lo que le pasó al famoso Oscar Wilde. Además, entre los musulmanes, creo que tampoco lo ven muy bien. Supongo que, por eso, no se sabe mucho del tema.
      Saludos.

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  2. No solo en aquella época, hablemos de Inglaterra de los 50, cuando lo condenan al mismísimo Alan Turing.

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    1. En efecto. Fue un hecho vergonzoso, pero no tengo muy claro si ese fue el motivo u otro, porque se cree que murió al ingerir una manzana envenenada.

      En el caso de Wilde, es previsible que se buscara muchos enemigos, porque solía hablar muy libremente y, seguramente, a más de uno no le gustó lo que decía de él.

      En el caso de Touring, no sé qué motivo habría para airear esos temas.

      Saludos.

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